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Las piezas de un reloj modificado dispuestas sobre una alfombrilla oscura: caja de buceo vacía, calibre automático, carátula negra texturizada con índices aplicados, manecillas naranjas, inserto de bisel, correa NATO verde y herramientas
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¿Qué es un MOD de reloj?

Del Seiko SKX al ecosistema NH35: la guía para entender los relojes modificados

Un mod es un reloj modificado o montado pieza a pieza por su dueño. Te explicamos de dónde viene la afición, por qué casi todos giran alrededor de los calibres Seiko NH35 y NH36, qué tipos de mod existen, qué herramientas hacen falta, cuánto cuesta y qué líneas rojas conviene no cruzar.

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7 de septiembre de 20268 min de lectura
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Si has pasado un rato en foros o en Reddit relojero, habrás visto la palabra una y otra vez: *mod*. Un Seiko con carátula de otro Seiko, un reloj de buceo con bisel de colores imposibles, un automático que no aparece en ningún catálogo. Detrás de todos ellos hay la misma idea, y también la misma pregunta de quien llega nuevo: ¿qué es exactamente un mod, y cómo se empieza?

Esta guía responde a eso. Es el artículo que nos habría gustado leer antes de montar nuestro primer mod, y la introducción a una serie que iremos ampliando en El Taller.

La definición corta

Un mod (de *modification*, modificación) es un reloj al que su dueño ha cambiado una o varias piezas respecto a como salió de fábrica, o directamente un reloj montado desde cero combinando componentes de distintos proveedores: caja, movimiento, carátula, manecillas, bisel, cristal y correa. En el primer caso hablamos de *modificar*; en el segundo, de *construir* o *build*. En la práctica ambos mundos se solapan y la comunidad los llama igual.

Lo que define a un mod no es la complejidad, sino la intención: es un reloj que refleja una decisión personal. Un cambio de correa no cuenta; un cambio de bisel, ya sí.

De dónde viene: el Seiko SKX y la cultura del «hágalo usted mismo»

La afición nació alrededor de un reloj concreto: el Seiko SKX007 y sus hermanos, los relojes de buceo asequibles que Seiko fabricó durante décadas con el calibre 7S26. Eran baratos, robustos, estaban en todas partes y, sobre todo, se desmontaban con facilidad. Pronto aparecieron carátulas, manecillas y biseles alternativos fabricados a su medida, y con ellos una comunidad que intercambiaba consejos, fotos y piezas.

A esa base se sumaron los Seiko 5 de la época, con el mismo calibre, y más tarde los Seiko 5 Sports actuales. Cuando Seiko dejó de fabricar el SKX en 2019, los modders ya no dependían de él: existía algo mejor.

El corazón de todo: los calibres NH35 y NH36

Seiko, a través de su filial Seiko Instruments (SII), vende a terceros una familia de movimientos automáticos llamada NH: el NH35 (fecha), el NH36 (día y fecha), el NH34 (GMT) y el NH38 (sin calendario), entre otros. Son las versiones «para el mercado» de los 4R35, 4R36 y 4R34 que la propia Seiko monta en sus relojes.

Estos calibres tienen tres virtudes que los convirtieron en el estándar de los mods:

  • Son baratos y fáciles de encontrar. Un NH35 nuevo cuesta lo que una correa de cuero de marca, aunque Seiko subió sus precios en 2025 y hoy ronda los 78 euros.
  • Son robustos y perdonan. Cuerda automática y manual, parada de segundero, unas 41 horas de reserva y una tolerancia a la torpeza que un calibre suizo no ofrece.
  • Todo el mercado fabrica para ellos. Cajas, carátulas de 28,5 mm, manecillas con la medida exacta de sus ejes, discos de fecha, tijas y coronas: piezas de decenas de fabricantes que encajan entre sí sin mecanizar nada.
  • Esa última virtud es la clave. El ecosistema NH35 es, en la práctica, un sistema de piezas intercambiables. Eliges una caja que acepte el calibre (casi todas las de mod lo hacen), una carátula con las patas en la posición correcta, unas manecillas para NH35 y un inserto de bisel con el diámetro de la caja. Si respetas las medidas, todo entra.

    Tipos de mod, de menor a mayor

    No hace falta montar un reloj entero para hacer un mod. Estas son las modificaciones más habituales, en orden de dificultad:

  • Cambio de inserto de bisel. Se despega el inserto original y se pega otro. Es la puerta de entrada: barato, reversible y con un efecto enorme sobre la estética.
  • Cambio de cristal. Sustituir el mineral por un zafiro, o un cristal plano por uno abombado. Requiere prensa de cristales y algo de práctica con las juntas.
  • Cambio de carátula. Ya hay que abrir el reloj y sacar el movimiento. Es donde uno aprende a respetar las manecillas.
  • Cambio de manecillas. La operación más delicada: se retiran con un extractor y se colocan las nuevas a presión, alineadas, sin rayar la carátula. Aquí se decide si el resultado parece un reloj o un experimento.
  • Montaje completo. Todas las anteriores a la vez, partiendo de una caja vacía y un movimiento nuevo. Es lo que hicimos en «Constructor de Caminos», y el camino recomendado para quien quiere un reloj que no exista.
  • Qué herramientas hacen falta

    Menos de las que parece. Para un montaje completo sobre NH35 basta con un abridor de fondos (a rosca o a presión, según la caja), un juego de destornilladores de relojero, pinzas antimagnéticas, un empujador y un extractor de manecillas, un cortatijas o unos alicates finos, un soplador de aire, un soporte de movimiento y guantes o dediles. Con una lupa de relojero y buena luz, mejor. Todo ello lo explicamos pieza a pieza en la guía de herramientas de relojería y en la serie de El Taller.

    Un consejo que damos siempre: compra un juego de manecillas de repuesto junto con el primero. Es la pieza que más se dobla, y un segundo juego de pocos euros evita que un proyecto se quede parado semanas esperando un envío.

    Cuánto cuesta

    Depende de la ambición, pero los números son razonables. Un mod de bisel sale por menos de 20 euros. Un cambio de carátula y manecillas, por 30 o 40. Un montaje completo con caja de acero, NH35 nuevo, carátula, manecillas, inserto y correa se mueve entre 100 y 250 euros según la calidad de la caja y el cristal. Nuestro primer mod costó 110,92 euros en piezas, y detallamos cada una con su precio en el artículo del proyecto.

    A eso hay que sumar las herramientas si no las tienes, unos 40 a 80 euros para un kit decente, y el coste que nadie cuenta: las horas. Un primer montaje lleva varias tardes, la mitad de ellas leyendo y mirando vídeos.

    Dónde comprar las piezas

    Hay dos caminos. El primero es AliExpress y tiendas similares: la mayor variedad y los mejores precios, a cambio de fichas de producto que hay que leer con lupa, plazos de envío largos y calidad variable de un vendedor a otro. El segundo son las tiendas especializadas en mods, que curan el catálogo, garantizan la compatibilidad y venden piezas de mejor acabado, con precios más altos. Muchos modders empiezan en la primera y, cuando quieren un cristal o una caja de más nivel, pasan a las segundas.

    Sea cual sea la tienda, anota antes de comprar las medidas que mandan: diámetro de la carátula (28,5 mm para NH35), posición de la ventana de fecha, diámetro exterior e interior del inserto de bisel, ancho entre asas y, si cambias el cristal, su diámetro y grosor exactos.

    Las líneas rojas

    La afición tiene sus reglas, no escritas pero muy claras:

  • Nada de logotipos ajenos. Poner una carátula con el nombre de una marca a un reloj que no lo es convierte el mod en una falsificación, con las consecuencias legales y éticas que eso tiene. Los mods serios usan carátulas sin marca o con la firma del fabricante de la pieza.
  • Un mod se vende como mod. Si algún día lo pones a la venta, se dice qué piezas son originales y cuáles no. Siempre.
  • La resistencia al agua es la que garantice tu montaje. La ficha de la caja puede decir 100 o 200 metros; sin una prueba de hermeticidad en un banco, trátalo como un reloj que aguanta salpicaduras y poco más.
  • La garantía desaparece. Modificar un reloj de marca anula su garantía. Con un montaje desde cero no hay ese problema: nunca la tuvo.
  • Homenaje, mod y falsificación no son lo mismo

    Conviene tener claras las tres palabras porque se confunden. Un homenaje es un reloj de una marca que se inspira abiertamente en el diseño de otra y lo firma con su propio nombre. Un mod es un reloj modificado o construido por su dueño con piezas de terceros. Una falsificación es un reloj que se hace pasar por lo que no es. Las dos primeras son afición legítima; la tercera, no. Un mod puede parecerse a un diseño famoso, pero nunca lleva su nombre.

    Por qué vale la pena

    Montar un mod enseña más relojería que leer diez artículos. Se entiende qué hace cada pieza, por qué las manecillas tienen distinta altura, cómo se comporta un calibre fuera de su caja, qué significa de verdad «cambiar el cristal». Y al final hay un reloj en la muñeca que es tuyo de una forma que ningún reloj comprado puede igualar: cada decisión, cada milímetro, cada error corregido lo tomaste tú.

    Nosotros empezamos con una caja en acabado bronce y una carátula con rosa de los vientos. Si quieres ver cómo acabó, y cuánto costó cada pieza, la historia está en El Primer MOD de Momento Relojero.

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