Qué es (y qué no es)
Cronógrafo viene del griego: «el que escribe el tiempo». El de Nicolas Rieussec, de 1821, lo hacía literalmente: dejaba una gota de tinta sobre la carátula al final de cada carrera de caballos. En 2013 apareció uno anterior, el «compteur de tierces» de Louis Moinet (1816), pensado para la astronomía.
Un cronómetro es otra cosa: un reloj cuya precisión ha certificado un organismo, el COSC en Suiza. Un cronógrafo puede ser cronómetro; un cronómetro no tiene por qué cronografiar nada.
