Navitimer B01 Chronograph
Regla de cálculo circular sobre bisel giratorio y tres contadores. Sigue sirviendo para calcular consumo y conversiones sin electrónica.
- Estilo
- Cronógrafo
- Movimiento
- Calibre B01 automático
- Resistencia
- 30 m
- Desde
- 1952
Casa relojeraLa regla de cálculo que los pilotos llevan en la muñeca
Saint-Imier, 1884. Especialista en cronógrafos desde el primer día, dio con el Navitimer en 1952: un bisel que resuelve consumo, conversiones y velocidad en vuelo.
Léon Breitling abrió en 1884 un taller dedicado solo a cronógrafos y contadores para la industria y el deporte. Su nieto Willy convirtió la casa en proveedora de instrumentos de a bordo y en 1952 lanzó el Navitimer, con una regla de cálculo circular en el bisel para hacer números en pleno vuelo. Ninguna otra marca ha estado tan pegada a la aviación.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Un taller en Saint-Imier dedicado solo a cronógrafos y contadores industriales.
OrigenEl mando del cronógrafo sale de la corona y pasa al flanco de la caja.
InvenciónLa puesta a cero recibe su propio mando y nace el cronógrafo tal como lo conocemos.
InvenciónLlega el primer bisel con regla de cálculo, pensado para ingenieros y técnicos.
InstrumentoLa regla circular se adapta a los cálculos de vuelo y una asociación de pilotos lo adopta como reloj oficial.
AviaciónScott Carpenter órbita la Tierra con un Cosmonaute de carátula de veinticuatro horas.
EspacioUn piloto e industrial compra la marca en plena crisis del cuarzo y la mantiene viva.
CrisisBreitling presenta su primer cronógrafo automático de fabricación propia.
ManufacturaArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Breitling hace mejor.
Regla de cálculo circular sobre bisel giratorio y tres contadores. Sigue sirviendo para calcular consumo y conversiones sin electrónica.
Bisel con los cuatro jalones y brazalete de eslabones redondeados: el deportivo de los ochenta recuperado casi tal cual.
Bisel cerámico y brazalete de malla, en la línea del buceador que la casa lanzó a finales de los años cincuenta.
El cronógrafo de vestir de la casa: sin regla de cálculo, sin bisel y con la carátula despejada.
Los movimientos que encontrarás en un Breitling. Las cifras sin confirmar se marcan con un guion.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Reserva | Detalle | Dónde lo verás |
|---|---|---|---|---|---|
| B01 | Automático con cronógrafo | 28.800 alt/h | 70 h | Rueda de pilares, embrague vertical y ajuste rápido de la fecha | Navitimer, Chronomat y Premier |
| B09 | Manual con cronógrafo | 28.800 alt/h | 70 h | Versión de cuerda manual del B01, reservada a las reediciones | Navitimer y Premier de cuerda manual |
| B20 | Automático | 28.800 alt/h | 70 h | Desarrollado con Tudor sobre la base de los calibres de Kenissi | Superocean Heritage |
| Calibre 11 | Automático con cronógrafo | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Proyecto conjunto de 1969 con Heuer, Büren y Dubois Dépraz: micro rotor y módulo superpuesto | Chrono-Matic histórico |
| Bases de terceros | Automático | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Antes de 2009 la casa montaba sobre todo cronógrafos suizos de catálogo modificados | Catálogo anterior al B01 |
Breitling antepone una B a sus calibres de manufactura y los numera con dos cifras. Todo lo anterior a 2009 son bases suizas de terceros ajustadas por la casa, un detalle que conviene tener claro al comprar de segunda mano.
Tres escalones dentro de Breitling y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere la marca en clave deportiva y de uso diario.
Referencias tipo: familias Superocean y Avenger
Para el que busca el reloj de aviación por excelencia.
Referencias tipo: familia Navitimer B01 Chronograph
Para el coleccionista que quiere las otras caras de la marca.
Referencias tipo: familias Chronomat, Premier y Navitimer Cosmonaute
Es la primera pregunta en un Breitling de ocasión. Los anteriores a 2009 montan bases de terceros, perfectamente válidas pero con otro valor de mercado y otro coste de servicio.
La casa certifica casi toda su producción, así que el certificado debería estar. Comprueba que el número que figura en él coincide con el de la caja.
Es lo que peor imitan las copias del Navitimer. Las escalas deben estar impresas con trazo fino y perfectamente alineadas entre el bisel y el anillo interior.
Un cronógrafo automático necesita lubricación periódica del embrague y de la rueda de pilares. Un pulsador duro o un segundero que no vuelve exacto a cero son señales de revisión pendiente.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.

El rival directo en relojes de aviación con historia militar.

El otro gran cronógrafo suizo, socio suyo en el proyecto de 1969.

La alternativa con cronógrafos de manufactura y otro pasado deportivo.

La casa con la que intercambió calibres: le cedió el B01 y recibió el suyo.
Es una regla de cálculo circular. Enfrentando la escala del bisel con la del anillo interior se multiplican y dividen cifras sin electrónica: consumo de combustible, velocidad media, conversión de millas a kilómetros. Un piloto podía resolver esos números sin soltar los mandos.
Desde 2009 sí, en su taller de La Chaux-de-Fonds, con la familia de calibres B. Antes de esa fecha montaba bases suizas de catálogo ajustadas y certificadas por la casa. En el mercado de segunda mano la diferencia se nota tanto en el precio como en el mantenimiento.
Un Navitimer con carátula de veinticuatro horas, pedido por el astronauta Scott Carpenter. En órbita no hay alternancia normal de día y noche, así que una carátula de doce horas se vuelve ambigua. Carpenter voló con él en 1962 a bordo de la Aurora 7.
El Navitimer es el instrumento de vuelo: regla de cálculo, carátula cargada de escalas y poca resistencia al agua. El Chronomat es el deportivo: bisel con jalones, brazalete macizo y hermeticidad real. Comparten calibre pero no propósito.
Prácticamente todo el catálogo actual lo es, incluidos los modelos de acceso. La certificación se hace sobre el movimiento antes del encajado y garantiza una marcha diaria dentro de una horquilla muy estrecha. Conviene que el certificado acompañe al reloj en una compra de segunda mano.
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