Black Bay 58
Treinta y nueve milímetros, bisel granate y manecillas Snowflake. El buceador que devolvió a Tudor al centro de la conversación.
- Estilo
- Buceo
- Movimiento
- MT5402 automático
- Resistencia
- 200 m
- Desde
- 2018
Casa relojeraLa fiabilidad de una Oyster con otro nombre en la carátula
Ginebra, 1926. Hans Wilsdorf registró el nombre para llevar la caja Oyster a otro precio, y desde 2015 la casa fabrica calibres propios de setenta horas.
Hans Wilsdorf creó Tudor para vender la fiabilidad de Rolex a otro precio: la misma caja Oyster, el mismo brazalete y un movimiento comprado fuera. La Marina francesa la eligió para sus buceadores y le pidió unas manecillas cuadradas que acabaron siendo su firma. Desde 2015 fabrica sus propios calibres y ya no depende de nadie.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Hans Wilsdorf registra «The Tudor» para una segunda línea más asequible.
OrigenWilsdorf constituye la sociedad y le presta la caja Oyster y el brazalete.
FundaciónLa expedición británica a Groenlandia prueba los relojes durante dos años de hielo.
PruebaTudor lanza su propio buceador con la caja estanca de Rolex.
BuceoLa Marina francesa encarga manecillas y carátulas de mayor superficie luminosa.
DiseñoTudor abandona el mercado norteamericano y se repliega sobre Europa.
CrisisEl bisel granate y la caja de 41 mm relanzan la casa con estética de los años cincuenta.
RelanzamientoLlega el primer movimiento propio, certificado y con setenta horas de reserva.
ManufacturaArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Tudor hace mejor.
Treinta y nueve milímetros, bisel granate y manecillas Snowflake. El buceador que devolvió a Tudor al centro de la conversación.
Titanio arenado, carátula mate y cierre con resorte que se ajusta solo al neopreno. El reloj técnico de la casa.
Cronógrafo de rueda de pilares construido sobre la base de Breitling y acabado en Tudor. El fruto visible del acuerdo entre las dos casas.
Carátula de campo con cifras en 3, 6, 9 y 12 y caja de 39 mm. El Tudor más sobrio y el más fácil de llevar a diario.
Los movimientos que encontrarás en un Tudor. Las cifras sin confirmar se marcan con un guion.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Reserva | Detalle | Dónde lo verás |
|---|---|---|---|---|---|
| MT5402 | Automático | 28.800 alt/h | 70 h | Espiral de silicio y certificación de cronómetro | Black Bay 58 y Ranger |
| MT5602 | Automático | 28.800 alt/h | 70 h | Volante con masas de inercia variable y puente atornillado | Black Bay de 41 mm |
| MT5612 | Automático | 28.800 alt/h | 70 h | Versión con fecha del calibre base, pensada para el buceo | Pelagos |
| MT5813 | Automático con cronógrafo | 28.800 alt/h | 70 h | Rueda de pilares y embrague vertical, sobre base de Breitling | Black Bay Chrono |
| Bases externas | Automático de terceros | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Antes de 2015 la casa montaba ETA y Sellita ajustados | Black Bay y Pelagos de primera generación |
Los calibres MT los fabrica Kenissi, la manufactura de Neuchâtel en la que Tudor tiene a Chanel como socia. El corte de 2015 importa al comprar de segunda mano: antes de esa fecha casi todo el catálogo llevaba bases suizas de terceros.
Tres escalones dentro de Tudor y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para el primer Tudor, el que se lleva todos los días.
Referencias tipo: familia Ranger, familia Black Bay 36
Para quien busca un buceador clásico de proporciones contenidas.
Referencias tipo: familia Black Bay 58
Para el que de verdad se mete en el agua.
Referencias tipo: familias Pelagos y Pelagos FXD
Es lo primero que hay que mirar en un Tudor de ocasión. Los anteriores a 2015 montan ETA o Sellita; los MT llevan setenta horas de reserva y el fondo lo indica.
Tudor entrega una tarjeta de garantía con la referencia y la fecha. Conviene que el número coincida con el grabado entre las asas antes de cerrar la compra.
Es el modelo más falsificado de la casa. Fíjate en el relieve del bisel, en la nitidez de la rosa o el escudo y en el acabado de las manecillas Snowflake.
Cualquier revisión de un Pelagos o un Black Bay debe incluir el cambio de juntas y una prueba de presión. Sin eso, los metros grabados dejan de significar nada.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.
Comparten propietario, la Fundación Hans Wilsdorf, pero funcionan como dos marcas separadas con catálogo, talleres y precios distintos. Históricamente Tudor usaba cajas y brazaletes de Rolex con movimientos comprados fuera. Hoy tiene sus propios calibres y sus propias cajas.
Porque el rombo del extremo recuerda a un copo de nieve. Aparecieron en 1969 en los Submariner que la Marina francesa encargaba, y su función era pura: más masa luminosa para leer la hora en agua oscura.
No. Nunca lo ha hecho de forma habitual. Durante décadas usó bases de ETA, y desde 2015 monta los calibres MT que fabrica Kenissi. Lo que sí compartió con Rolex fueron cajas, coronas y brazaletes.
El Black Bay es la lectura vintage: acero, bisel de aluminio o cerámica y silueta de los años cincuenta. El Pelagos es la herramienta actual: titanio, carátula mate, válvula de helio y mucha más profundidad. Uno mira atrás y el otro mira al agua.
No son peores, son distintos. Un ETA bien ajustado es fiable y barato de mantener, y cualquier relojero lo conoce. Los MT ofrecen más reserva y espiral de silicio, pero el servicio pasa casi siempre por la red oficial.
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