Riverside
El grado fino de la casa: buenos acabados, ajuste en varias posiciones y damasquinado cuidado en las platinas.
- Estilo
- Reloj de bolsillo
- Movimiento
- Cuerda manual
- Rubíes
- 17 a 21 según serie
- Época
- Finales del XIX y principios del XX
Casa relojeraLa fábrica que enseñó al mundo a hacer relojes a máquina
Massachusetts, 1850. Waltham llevó al reloj el sistema americano de piezas intercambiables y convirtió la relojería en una industria de verdad.
Waltham fue la primera fábrica que aplicó al reloj el sistema americano de piezas intercambiables, y con ello inventó la relojería industrial moderna. De sus talleres a orillas del río Charles salieron relojes de bolsillo de ferrocarril, cronómetros de a bordo y el reloj militar A-11. La producción americana se apagó en 1957 y el nombre vive hoy en Suiza, en otras manos.
Estados Unidos inventó la producción en serie del reloj. El sistema americano de piezas intercambiables, nacido en Waltham a mediados del siglo XIX, permitió fabricar miles de movimientos idénticos y reparables, y los relojes de ferrocarril impusieron los primeros estándares de precisión certificada. La industria se hundió frente a Suiza y Japón, y hoy el país vive un intento de resurrección a pequeña escala, entre el montaje en Detroit y los talleres de Pensilvania y California.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Dennison, Howard y Davis se proponen fabricar relojes con piezas intercambiables, algo que nadie había logrado.
OrigenLa empresa levanta junto al río Charles la primera gran fábrica de relojes del mundo.
FábricaPrimer movimiento americano producido en serie de forma rentable. El grado Wm. Ellery lo popularizó entre los soldados de la Guerra de Secesión.
SerieEn la Exposición del Centenario, la maquinaria de la casa deja en evidencia al taller artesanal europeo.
PrimiciaVanguard y Crescent Street cumplen la norma de precisión que las compañías ferroviarias impusieron tras los accidentes de la década.
FerrocarrilLa planta fabrica el reloj militar A-11, cronómetros de a bordo e instrumentos para aviación y marina.
MilitarWaltham deja de fabricar relojes en Massachusetts, incapaz de competir con Suiza en precio y en gama.
CrisisYa en este siglo, una empresa suiza explota la marca con un catálogo propio, sin relación industrial con la fábrica original.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Waltham hace mejor.
El grado fino de la casa: buenos acabados, ajuste en varias posiciones y damasquinado cuidado en las platinas.
El escalón más alto de Waltham, con ajuste fino y acabados de alta relojería americana. Se fabricó en cantidades cortas.
El reloj de los maquinistas: ajustado a varias posiciones y a la temperatura, con carátula de números bien legibles y puesta en hora por palanca.
El reloj de pulsera que el ejército estadounidense repartió en la Segunda Guerra Mundial, fabricado a la misma especificación por varias casas.
Los movimientos que encontrarás en un Waltham. Las cifras sin confirmar se marcan con un guion.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Joyas | Detalle | Dónde lo verás |
|---|---|---|---|---|---|
| Modelo 1857 | Cuerda manual, tamaño 18 | —Dato sin confirmar | 7 a 15 según grado | El primer movimiento americano fabricado en serie con piezas realmente intercambiables | Wm. Ellery, P.S. Bartlett, Appleton Tracy |
| Modelo 1892 | Cuerda manual, tamaño 18 | 18.000 alt/h | 17 a 23 | Base de los grados de ferrocarril de la casa | Vanguard, Crescent Street |
| Modelos 1899 y 1908 | Cuerda manual, tamaño 16 | 18.000 alt/h | 17 a 23 | El paso del tamaño 18 al 16, más plano y moderno de aspecto | Vanguard de 16, Riverside |
| Riverside Maximus | Cuerda manual de alta gama | —Dato sin confirmar | 23 | Ajuste fino y acabados superiores; el grado más alto del catálogo | Relojes de bolsillo de lujo |
| Calibre militar A-11 | Cuerda manual con parada de segundero | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Especificación del ejército, compartida con Elgin y Bulova | Reloj de pulsera A-11 |
Waltham no hablaba de calibres, sino de modelos y grados. El modelo describe la arquitectura del movimiento y el grado, su nivel de acabado y ajuste; el número de serie grabado en la platina permite datar la pieza.
Tres escalones dentro de Waltham y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere tener en la mano un reloj del siglo XIX sin complicarse.
Grados tipo: Wm. Ellery, P.S. Bartlett
Para el que busca el Waltham que de verdad importa en la historia.
Grados tipo: Vanguard, Crescent Street
Para quien ya sabe lo que busca y persigue piezas concretas.
Grados tipo: Riverside Maximus, A-11
Está grabado en la platina del movimiento, no en la caja. Con él se data el reloj y se identifica el grado exacto en las tablas de producción de la fábrica.
En Estados Unidos se vendían por separado: el cliente elegía el movimiento y luego la caja. Un reloj con ambas piezas coherentes en época y tamaño vale más que uno emparejado al azar.
Las carátulas originales suelen ser de esmalte y se astillan cerca de los pies de sujeción. Un repintado se nota en los trazos de los números y en el brillo plano.
Las piezas ya no se fabrican, así que todo sale de donantes. Busca un relojero acostumbrado al bolsillo americano antes de comprar algo que necesite trabajo.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.

La otra gran fábrica americana, su rival directo durante un siglo.

La casa que nació precisamente de la norma del reloj de ferrocarril.

La marca americana que sobrevivió al desastre, hoy fabricada en Suiza.

Quien mantiene hoy viva esa tradición de relojería en Estados Unidos.
Se venden relojes con el nombre Waltham, pero no proceden de la fábrica de Massachusetts. La marca la explota hoy una empresa suiza que compró el nombre, sin continuidad industrial con la casa original. Si buscas un Waltham auténtico, el mercado es el de segunda mano.
Por el número de serie grabado en el movimiento, nunca por el de la caja. Existen tablas públicas de producción que asignan cada tramo de números a un año y a un grado concreto.
Que cumple la norma que las compañías de tren impusieron a finales del siglo XIX tras varios accidentes por relojes desajustados. Exigía muchos rubíes, ajuste a la temperatura y a cinco posiciones, carátula clarísima y puesta en hora por palanca.
Como objeto de colección e historia, mucho: es relojería mecánica a gran escala y con piezas enormes, fáciles de entender y de ver. Como reloj de uso diario es incómodo, así que conviene comprarlo sabiendo que vivirá más en la mesa que en el bolsillo.
Porque estaba montada para producir en volumen movimientos de bolsillo, y el mundo se pasó al reloj de pulsera barato y luego al cuarzo. Suiza y Japón ofrecieron más gama y mejor coste, y fábricas como Waltham no pudieron adaptar su maquinaria a tiempo.
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