Reverso Classic
Caja rectangular con godrones que gira sobre su cuna para esconder el cristal. Su reverso liso es el lienzo favorito de los grabadores.
- Estilo
- Rectangular
- Movimiento
- Calibre 822 manual
- Resistencia
- 30 m
- Desde
- 1931
Casa relojeraLa manufactura del valle que abastecía a los demás
Le Sentier, 1833. La casa que inventó el Reverso para los jugadores de polo y que durante décadas surtió de calibres a otras grandes firmas.
En el fondo del valle de Joux, Antoine LeCoultre montó en 1833 un taller que acabó surtiendo de calibres a media alta relojería suiza. De allí salió el Reverso de 1931, con su caja que gira para proteger el cristal, y el Calibre 101, el movimiento mecánico más pequeño que se fabrica. La llaman la Gran Casa por algo.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Un taller en Le Sentier, en el fondo del valle de Joux.
OrigenLeCoultre construye el instrumento que mide la micra y ordena la fabricación en serie.
InvenciónEl taller reúne por primera vez en el valle las profesiones del reloj completo.
ManufacturaEdmond Jaeger, relojero en París, reta a la casa a fabricar calibres extraplanos.
AlianzaNace el movimiento mecánico más pequeño del mundo, de poco más de un gramo.
RécordCésar de Trey encarga una caja que gire para proteger el cristal en el polo.
DiseñoAparece la alarma de pulsera de la casa; en 1959 el Deep Sea Alarm la lleva bajo el agua.
AlarmaEl tourbillon de dos ejes abre la era de las grandes complicaciones modernas.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Jaeger-LeCoultre hace mejor.
Caja rectangular con godrones que gira sobre su cuna para esconder el cristal. Su reverso liso es el lienzo favorito de los grabadores.
Dos carátulas, una a cada lado, con un segundo huso horario en la trasera. El truco que justifica del todo la caja giratoria.
Redondo de vestir sometido al control de las mil horas: seis semanas de pruebas antes de salir de la manufactura.
Heredero del Memovox Polaris de 1968: bisel interior giratorio, doble corona y carátula de mucho contraste.
Los movimientos que encontrarás en un Jaeger-LeCoultre. Las cifras sin confirmar se marcan con un guion.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Reserva | Detalle | Dónde lo verás |
|---|---|---|---|---|---|
| 101 | Manual | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Noventa y ocho piezas y poco más de un gramo; se monta a mano desde 1929 | Reverso joya y relojes de señora |
| 822 | Manual | 21.600 alt/h | —Dato sin confirmar | Calibre rectangular de dos manecillas hecho a la medida de la caja Reverso | Reverso Classic |
| 854 | Manual | 21.600 alt/h | —Dato sin confirmar | Mueve dos carátulas opuestas con un solo tren de engranajes | Reverso Tribute Duoface |
| 899 | Automático | 28.800 alt/h | —Dato sin confirmar | Base redonda de tres manecillas con masa oscilante descentrada | Master Control y Polaris |
| Atmos | Mecánico de sobremesa | —Dato sin confirmar | Perpetua mientras cambie la temperatura | Una cápsula de gas se dilata y contrae; un solo grado de variación basta para días de marcha | Relojes de sobremesa Atmos |
Jaeger-LeCoultre ordena sus calibres por familias: las series de ochocientos son rectangulares o extraplanas, pensadas para el Reverso, y las de novecientos, redondas, para el Master y el Polaris. Durante décadas vendió movimientos en blanco a otras grandes casas, algo que hoy ya no hace.
Tres escalones dentro de Jaeger-LeCoultre y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere alta relojería discreta y de uso diario.
Referencias tipo: familia Master Control
Para el que busca la forma más reconocible de la relojería del siglo XX.
Referencias tipo: familia Reverso Classic
Para el coleccionista que quiere ver de qué es capaz la Gran Casa.
Referencias tipo: familias Reverso Tribute, Duoface y Polaris Chronograph
Hay muchísimas variantes de caja, de pequeña a extragrande, y la foto engaña. Comprueba la referencia y el ancho real entre asas antes de decidir.
La cuna del Reverso tiene resortes y topes que se aflojan con los años. Un giro con holgura o sin retención clara es motivo de revisión.
En el mercado de segunda mano abundan los reversos grabados a posteriori y las carátulas repintadas. Ambos restan valor, así que conviene mirar con lupa y comparar con fotos de archivo.
Jaeger-LeCoultre puede emitir un extracto de archivo para piezas antiguas. Es el documento que ata referencia, calibre y fecha de salida de la manufactura.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.

Alta relojería ginebrina a la que abasteció de calibres durante décadas.

Otra casa del valle de Joux, vecina y a la vez rival.

La hermana de grupo, con un enfoque más técnico y militar.

El escalón siguiente si buscas complicación clásica ginebrina.
Para proteger el cristal. En 1931 César de Trey recogió la queja de unos oficiales británicos que jugaban al polo en la India y rompían sus relojes. La solución fue una caja que se desliza y se voltea sobre su cuna, dejando fuera un dorso macizo de metal.
Que sigue siendo el movimiento mecánico más pequeño jamás producido, con noventa y ocho piezas y un peso de alrededor de un gramo. Se presentó en 1929 y aún se fabrica. Solo unas pocas relojeras de la casa están capacitadas para montarlo.
Sí, y es una de las claves de su apodo. Durante buena parte del siglo XX vendió calibres en blanco a casas de primer nivel, que los acababan y firmaban. El caso más conocido es el de un automático extraplano que acabó latiendo dentro de varios deportivos de lujo de los años setenta.
Un protocolo interno que la casa aplica desde 1992 a determinadas colecciones. El reloj ya montado pasa unas seis semanas de pruebas de marcha en varias posiciones, temperaturas y niveles de humedad. Va más allá de lo que mide una certificación de cronómetro, que se hace solo sobre el movimiento.
Ninguna de las dos cosas. Una cápsula llena de gas se dilata y se contrae con los cambios de temperatura de la habitación y ese movimiento da cuerda al reloj. Basta con colocarlo nivelado y no moverlo de sitio.
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