Airman
La carátula de veinticuatro horas con bisel giratorio bloqueable. Existe en varias tallas y con GMT, pero la idea sigue siendo la de 1953.
- Estilo
- Aviación
- Carátula
- 24 horas
- Bisel
- Giratorio con bloqueo
- Movimiento
- Automático
Casa relojeraVeinticuatro horas en una sola vuelta de carátula
Bienne, 1914. El Airman de 1953 puso las veinticuatro horas en una sola vuelta y acabó en las muñecas de los pilotos estadounidenses en Vietnam.
En 1953 Glycine sacó el Airman, un reloj con la carátula dividida en veinticuatro horas pensado para pilotos que cruzaban husos horarios. Se hizo famoso en Vietnam, donde lo compraban los aviadores estadounidenses por su cuenta. La casa, fundada en Bienne en 1914, pertenece hoy al grupo Invicta y mantiene el Airman como su reloj insignia.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Glycine nace en Bienne especializada en relojes pequeños y de señora, con movimientos finos.
FundaciónA petición de un piloto, la casa lanza un reloj con carátula de 24 horas y bisel giratorio para seguir una segunda zona horaria.
InvenciónEl Airman se convierte en compra habitual de los aviadores estadounidenses destinados en el sudeste asiático.
CulturaLa casa recupera el modelo histórico y lo convierte en el centro de su catálogo moderno.
RelanzamientoGlycine cambia de propietario y amplía su distribución, con precios más agresivos.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Glycine hace mejor.
La carátula de veinticuatro horas con bisel giratorio bloqueable. Existe en varias tallas y con GMT, pero la idea sigue siendo la de 1953.
El buceador asequible de la casa: 200 metros, bisel unidireccional y unas proporciones que lo hacen cómodo de llevar a diario.
La línea militar de la casa, de carátula sobria y caja gruesa, pensada como reloj de campo más que de vitrina.
Lo que hemos publicado sobre la casa en Momento Relojero.
Tres escalones dentro de Glycine y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere el modelo que justifica la marca.
Familias tipo: Airman Vintage, Airman 42
Para el que busca un buceador suizo automático al precio de uno japonés.
Familias tipo: Combat Sub, Combat Sub Vintage
Para el coleccionista que quiere el original y no la reedición.
Mercado de segunda mano: Airman SST, Airman Special
La manecilla horaria da una vuelta al día: mediodía abajo, medianoche arriba. Los dos primeros días leerás mal la hora, y luego no querrás otra cosa para viajar.
Es el detalle práctico del Airman: una corona pequeña fija el bisel para que no se descoloque. Compruébalo en mano, porque en los usados es lo primero que se desgasta.
El cambio de propietario trajo mayor volumen y precios más bajos. Si te importa, pregunta el año de fabricación: el producto no es idéntico.
Hay muchas carátulas repintadas en el mercado. Compra a vendedor con reputación y pide fotos del movimiento y del interior del fondo.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.
Para que no haya duda entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde. En vuelos largos, en turnos de noche o en operaciones donde se trabaja con hora universal, esa confusión tiene consecuencias. Por eso nació el Airman.
Lo fue, pero por la vía informal: no era reglamentario, lo compraban ellos mismos en las tiendas de las bases. Eso, en cierto modo, dice más a su favor que un contrato militar.
La casa es suiza y está en Bienne, aunque su propietario desde 2016 es un grupo estadounidense. Los relojes se siguen montando con movimientos suizos en la mayor parte del catálogo.
Un par de días. La clave es recordar que el mediodía está abajo y la medianoche arriba, al revés de lo que dicta el instinto. Después se lee igual de rápido que un reloj normal.
Si te gusta el vintage, sí: son relojes suizos con historia real a precios que todavía no se han disparado. Ahora bien, hay muchas carátulas repintadas en el mercado, así que conviene comprar a alguien que responda de lo que vende.
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