Flieger
El reloj de aviador de la casa, con carátula limpia de tipo B y una construcción pensada para leerse de un vistazo en cabina.
- Estilo
- Aviación
- Carátula
- Tipo B
- Movimiento
- Automático suizo
- Tamaños
- 39 y 41 mm
Casa relojeraDe uno de los primeros automáticos de serie al traje espacial
Grenchen, 1912. Lanzó en 1926 un automático de serie con el sistema Harwood y décadas después se volvió especialista en relojes para cosmonautas.
Fortis puso en el mercado en 1926 uno de los primeros relojes automáticos de serie del mundo, con el sistema de John Harwood. Décadas después se especializó en algo más raro: equipar a cosmonautas. Sus cronógrafos han estado en el entrenamiento ruso, en la estación Mir y en la Estación Espacial Internacional, y la casa sigue fabricando en Grenchen con un catálogo corto y muy reconocible.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Con veintiún años funda Fortis en Grenchen, en pleno cinturón relojero suizo.
FundaciónVogt apuesta por el sistema de rotor de John Harwood y pone en el mercado uno de los primeros relojes automáticos fabricados en serie del mundo.
PrimiciaLa casa se especializa en relojes de aviación y de buceo, con carátulas legibles y cajas robustas.
InstrumentoFortis se convierte en reloj oficial del entrenamiento de cosmonautas rusos; sus cronógrafos llegan a la estación Mir y después a la ISS.
EspacioJupp Philipp toma el mando, reduce el catálogo a lo esencial y reconstruye la casa alrededor de la aviación y el espacio.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Fortis hace mejor.
El reloj de aviador de la casa, con carátula limpia de tipo B y una construcción pensada para leerse de un vistazo en cabina.
El buceador de Fortis: bisel de cerámica, hermeticidad seria y una caja que se lleva mejor de lo que sugieren sus cifras.
El cronógrafo heredero de los que subieron a la Mir, con el contador de horas sustituido por un indicador continuo y detalles tomados de la aviación.
Los movimientos que encontrarás en un Fortis. Las cifras sin confirmar se marcan con un guion.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Reserva | Joyas | Detalle | Dónde lo verás |
|---|---|---|---|---|---|---|
| WERK 17 | Cronógrafo automático | 4 Hz (28.800 alt/h) | 60 h | —Dato sin confirmar | Base de cronógrafo suiza muy modificada para la casa, con sistema de amortiguación propio para resistir vibraciones | Stratoliner, Novonaut |
| Base suiza automática | Automático | 4 Hz (28.800 alt/h) | 38-60 h | 25-26 | Calibres de proveedor suizo, fáciles de mantener en cualquier taller | Flieger, Marinemaster |
Fortis no fabrica movimientos desde cero, pero el WERK 17 se desarrolló para ella con soluciones pensadas para aguantar vibraciones y aceleraciones fuertes. Es la herencia práctica de su historia espacial.
Tres escalones dentro de Fortis y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere un reloj de piloto suizo bien proporcionado.
Familias tipo: Flieger F-39, F-41
Para el que busca un buceador con marca y sin sobreprecio de moda.
Familias tipo: Marinemaster M-40, M-44
Para quien compra la historia espacial de la casa con su calibre propio.
Familias tipo: Stratoliner, Novonaut N-42
El relanzamiento cambió mucho el producto. Los modelos antiguos son válidos, pero el catálogo, las piezas y el servicio giran hoy alrededor de la etapa nueva.
Minutos en el anillo exterior y horas en el interior, con el triángulo en las doce. Si el dibujo no respeta esa jerarquía, no es un flieger de verdad.
Las bases suizas corrientes las revisa cualquier taller; el cronógrafo propio no. Si compras un Stratoliner, cuenta con el canal oficial para el mantenimiento.
La historia con el programa ruso es real y documentada, pero no convierte a cada modelo del catálogo en un reloj de astronauta. Pide la referencia concreta si ese argumento te importa.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.
El primero lo patentó el inglés John Harwood. Fortis fue quien lo llevó a la producción en serie en 1926, y en ese sentido sí puede decir que puso el primer automático de pulsera fabricado en serie en el mercado.
Sí. La casa es desde 1994 proveedora del entrenamiento de cosmonautas ruso, y sus cronógrafos se han usado en la estación Mir y en la Estación Espacial Internacional. Es un historial documentado, no un eslogan.
En casi todo menos en la fábrica. Jupp Philipp recortó un catálogo que se había vuelto inmenso, recuperó las tres líneas con sentido —aviación, mar y espacio— y encargó un calibre de cronógrafo propio.
No desde cero. Usa bases suizas de proveedor en la mayor parte del catálogo y un cronógrafo desarrollado para la casa, el WERK 17, en la gama alta. Es una fórmula sensata para una manufactura de su tamaño.
Lo es si valoras historia comprobable y una fábrica que sigue en el mismo pueblo desde 1912. Lo que no vas a tener es reconocimiento en la calle ni un mercado de segunda mano líquido.
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