SUB 300
La forma de 1967 tal cual: caja cojín corta, bisel de dos escalas y carátula de un solo color saturado.
- Estilo
- Buceo
- Movimiento
- Automático suizo
- Resistencia
- 300 m
- Desde
- 1967
Casa relojeraEl naranja que se inventó para verse a treinta metros
Le Locle, 1889. En 1967 sacó el SUB 300, con carátula naranja y una tabla de no descompresión en el bisel, y convirtió el reloj de buceo en un instrumento de lectura inmediata.
Doxa nació en Le Locle y pasó medio siglo haciendo relojes de bolsillo y de salpicadero antes de inventarse, en 1967, el reloj de buceo más reconocible del mundo: caja cojín, carátula naranja y una tabla de no descompresión grabada en el bisel. La casa original se apagó con el cuarzo y la familia Jenny la recuperó en 1997 para rehacer aquel SUB casi pieza por pieza.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Georges Ducommun monta su casa y crece con el reloj de bolsillo de gran tamaño.
OrigenLos calibres de ocho días llevan el nombre de Doxa a los tableros de coches y aviones durante los años veinte y treinta.
IndustriaLlega la caja cojín con carátula naranja y la escala de no descompresión grabada en el bisel.
InvenciónLa válvula de escape de helio entra en un reloj de buceo de serie.
PrimiciaClive Cussler pone un SUB naranja en la muñeca de su héroe a lo largo de la década y lo convierte en objeto de culto.
CulturaCompra la marca dormida y devuelve el SUB al catálogo respetando las cotas originales.
RelanzamientoEl aniversario ordena el catálogo alrededor de la forma de 1967 y de sus colores con nombre propio.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que Doxa hace mejor.
La forma de 1967 tal cual: caja cojín corta, bisel de dos escalas y carátula de un solo color saturado.
La versión de saturación: caja más gruesa, válvula de escape de helio y la misma lectura de un vistazo.
La puerta de entrada a la casa. Caja más pequeña y redonda, bisel de minutos y la paleta de colores de siempre.
El extremo del catálogo, con el bisel patentado de dos escalas y la caja preparada para la saturación.
Lo que hemos publicado sobre la casa en Momento Relojero.
Tres escalones dentro de Doxa y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere el naranja de Doxa sin entrar en el vintage.
Familias a mirar: SUB 200, SUB 200T
Para el que busca la forma de 1967 con fiabilidad de hoy.
Familias a mirar: SUB 300, SUB 300T, colores Professional y Sharkhunter
Para el coleccionista dispuesto a revisar pieza por pieza.
Familias a mirar: SUB 300 Professional, SUB 300T Conquistador, Sharkhunter y Searambler
El naranja de Doxa se degrada y es de los colores que más se repintan. Mira la tipografía, el grosor del minutero interior y si los índices tienen el relieve del original. Un repintado bien hecho engaña de lejos y se cae en cuanto acercas una lupa.
El inserto con la escala de no descompresión y el juego de manecillas originales son las piezas que ya no se encuentran. Un SUB con bisel de repuesto moderno en una caja de los sesenta vale bastante menos, aunque se vea perfecto.
La caja cojín tiene un chaflán marcado entre el flanco y la parte superior. Si ese filo se ha redondeado, el reloj ha pasado por el trapo. Comprueba también que el grabado del fondo siga nítido.
Ningún SUB vintage es estanco hasta que un relojero cambia juntas, corona y cristal y le hace una prueba de presión. El tritio original tampoco ilumina ya: alumbra menos que cualquier lume moderno.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.

La otra casa suiza de cajas de buceo, con la misma vocación de herramienta.

El rival directo en los sesenta y también relanzado desde el archivo.

El escalón siguiente si quieres el buceador suizo original en alta relojería.

La alternativa más asequible dentro del buceador suizo de los años cincuenta.
No exactamente. La casa histórica quedó sin actividad tras la crisis del cuarzo y la familia Jenny compró la marca en 1997. Lo que hay hoy es una empresa nueva con el nombre antiguo, que ha rehecho el SUB con las cotas del original. La continuidad es de diseño y de archivo, no societaria.
Porque es el color que más aguanta la pérdida de luz bajo el agua antes de volverse gris. Doxa lo eligió tras probar varias carátulas en inmersión a finales de los sesenta. El resto del sector tardó décadas en copiarlo.
La externa cuenta minutos como cualquier bisel de buceo. La interna cruza esos minutos con la profundidad para indicar el límite sin parada de descompresión. Es una tabla de la marina llevada al bisel, pensada para consultarla de un vistazo con guantes.
Solo después de una revisión completa con juntas, corona, cristal y prueba de presión. Aun así, lo razonable es tratarlo como una pieza de colección. Para el agua de verdad tienes las reediciones, que están certificadas de fábrica.
Compara la tipografía con fotos de referencia de la misma época, mira el relieve de los índices y busca bordes blandos en la impresión. En un Doxa, fíjate especialmente en el minutero interior y en el texto de la profundidad. Si el naranja se ve demasiado uniforme y vivo para su edad, sospecha.
Compara especificaciones reales en nuestro comparador o descubre las demás marcas del anuario.