Chronomètre Bleu
Caja de tantalio, un metal gris azulado durísimo, y carátula azul cromada sin índices aplicados. El Journe más discreto y el más difícil de conseguir.
- Estilo
- Vestir
- Movimiento
- Calibre 1304, manual
- Caja
- Tantalio, 39 mm
- Desde
- 2009
Casa relojeraEl oro rosa por dentro y la firma Invenit et Fecit
Ginebra, 1999. François-Paul Journe mecaniza en oro rosa macizo lo que el resto hace en latón, y firma cada carátula con un Invenit et Fecit que se toma al pie de la letra.
François-Paul Journe empezó restaurando relojes antiguos y acabó fundando en Ginebra la casa que mejor resume la idea de relojero autor. Sus movimientos se mecanizan en oro rosa macizo de 18 quilates, un lujo que nadie ve desde fuera, y su Chronomètre à Résonance fue el primer reloj de pulsera que hizo trabajar dos volantes en resonancia. Cada carátula lleva la firma Invenit et Fecit: lo inventó y lo hizo.
La cuna de la relojería moderna. Casi toda su industria se concentra en el Arco Jurásico, de Ginebra a Schaffhausen pasando por el Vallée de Joux, Neuchâtel y Biel: valles donde los campesinos montaban relojes durante el invierno y que acabaron convertidos en manufacturas. La crisis del cuarzo de los años 70 estuvo a punto de borrarla del mapa; la etiqueta «Swiss made», regulada por ley, sigue siendo el sello de calidad más reconocido del sector.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
François-Paul Journe termina su primera pieza, empezada cinco años antes en el taller de su tío.
OrigenAbre casa propia en Ginebra y coloca por suscripción los veinte primeros Tourbillon Souverain.
FundaciónDos volantes vecinos se acompasan solos a través de la platina. Nadie lo había llevado antes a la muñeca.
InvenciónUn automático de micro-rotor descentrado y cinco días de reserva sirve de base a calendario, luna y cronógrafo.
SerieToda la colección pasa a platinas y puentes de oro rosa de 18 quilates macizo.
MaterialLa gran sonería de la casa se lleva la Manecilla de Oro del Gran Premio de Relojería de Ginebra.
RécordCaja de tantalio y carátula azul cromada convierten al modelo más contenido en el más buscado.
DiseñoIdeado con Francis Ford Coppola, indica la hora con los dedos de una mano mecánica.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que F.P. Journe hace mejor.
Caja de tantalio, un metal gris azulado durísimo, y carátula azul cromada sin índices aplicados. El Journe más discreto y el más difícil de conseguir.
Dos movimientos casi independientes con dos carátulas. Al marchar juntos se sincronizan por resonancia y se corrigen entre ellos.
El automático de la casa: micro-rotor de oro descentrado, cinco días de reserva y gran fecha. La base sobre la que se montan luna, calendario y cronógrafo.
El reloj con el que arrancó la marca. Tourbillon con remontoir de fuerza constante y segundero muerto, que avanza de segundo en segundo.
Los movimientos que encontrarás en un F.P. Journe. Las cifras sin confirmar se marcan con un guion.
| Calibre | Tipo | Frecuencia | Reserva | Detalle | Dónde lo verás |
|---|---|---|---|---|---|
| Calibre 1304 | Manual | 21.600 alt/h | 56 h | Dos barriletes en paralelo para entregar un par más constante; platina y puentes de oro rosa | Chronomètre Souverain, Chronomètre Bleu |
| Calibre 1300 | Automático de micro-rotor | 21.600 alt/h | 120 h | Rotor de oro descentrado y arquitectura modular para calendario, luna y cronógrafo | Familia Octa |
| Calibre 1403 | Manual con tourbillon | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Remontoir de fuerza constante que alimenta el escape y mueve el segundero a saltos | Tourbillon Souverain |
| Calibre de resonancia | Manual, dos volantes | —Dato sin confirmar | —Dato sin confirmar | Dos trenes de engranaje casi independientes montados para que los dos volantes se sincronicen | Chronomètre à Résonance |
Desde 2004 los calibres de la casa llevan platinas y puentes de oro rosa de 18 quilates macizo. No es un baño: es el metal entero, mucho más caro de mecanizar que el latón y estable frente a la corrosión. Es el lujo que solo ve quien abre el fondo.
Tres escalones dentro de F.P. Journe y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere la pieza nueva y puede esperar años.
Familias de catálogo: Chronomètre Souverain, Chronomètre Bleu, Octa
Para piezas descatalogadas, series cortas y primeras numeraciones.
Suelen aparecer: Tourbillon Souverain, Résonance, series de aniversario
Para quien acepta un reloj usado con la documentación en regla.
Referencias frecuentes: Chronomètre Bleu, Octa Réserve de Marche
Cada reloj sale con su certificado y un número de serie que la casa puede verificar. Sin ese papel la pieza pierde buena parte de su trazabilidad y de su valor.
Busca el Invenit et Fecit impreso. Es la marca de la casa y uno de los puntos donde peor salen las copias, que suelen fallar en el grosor y el aplomo del texto.
Los calibres de oro y los remontoir no son piezas para un taller cualquiera. El mantenimiento pasa por Ginebra o por los centros oficiales, y eso alarga los plazos.
Entre encargo y entrega pueden pasar años. Si alguien te ofrece un modelo muy buscado disponible al momento y sin historial, conviene mirarlo dos veces.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.

El otro gran relojero autor, con carátulas de esmalte y guilloché propias.

La referencia del acabado a mano, un escalón más arriba en rareza.

La generación siguiente: Rexhepi se formó en el taller de Journe.

La alternativa alemana si buscas alta relojería con movimientos igual de cuidados.
Desde 2004 Journe mecaniza platinas y puentes en oro rosa de 18 quilates macizo. El oro no se oxida y es muy estable, pero sobre todo es una declaración de intenciones: el material más caro va en la parte que nadie ve.
Dos volantes montados muy cerca acaban transmitiéndose vibraciones a través de la platina hasta oscilar al mismo ritmo. Cuando uno se acelera, el otro lo frena. Journe fue el primero en hacer funcionar el principio en un reloj de pulsera.
Porque es el más contenido de la colección y el único con caja de tantalio, con una carátula azul cromada que cambia por completo según la luz. Es la puerta de entrada a la casa y, por eso mismo, la más disputada.
Solo a través de las boutiques y de un puñado de distribuidores, y casi siempre con lista de espera. La producción anual es muy corta, así que la mayoría de las piezas cambian de manos en el mercado secundario.
La propia casa y sus centros de servicio oficiales. Los calibres de oro, los remontoir y los tourbillons necesitan herramientas y recambios específicos, así que conviene evitar los talleres generalistas.
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