Model 1
El reloj fundacional: carátula de esmalte vitrificado en color plano, numeración pintada y caja de acero de líneas suaves.
- Estilo
- Vestir artesanal
- Movimiento
- Cuerda manual suiza
- Carátula
- Esmalte vitrificado
- Desde
- 2018
Casa relojeraEsmalte al fuego hecho a mano en un taller de Glasgow
Glasgow, 2015. Un taller escocés que fabrica a mano carátulas de esmalte vitrificado y vende por lista de espera, no por catálogo.
Taller de Glasgow que fabrica a mano carátulas de esmalte al fuego, una técnica que en Suiza está reservada a la alta relojería. Cada carátula pasa por varias cocciones y una parte acaba en la basura. De ahí las listas de espera que arrastra la marca desde su primer modelo.
Durante el siglo XVIII, Londres fue la capital relojera del mundo: allí se resolvió el problema de la longitud en el mar y se inventaron el escape de áncora y la compensación de temperatura. Luego perdió el tren de la industrialización frente a Suiza y casi desapareció. Su regreso llega por la puerta pequeña, con marcas de venta directa y talleres que recuperan oficios como el esmalte al fuego.
Los hitos que explican la marca. Los que tienen flecha enlazan con el artículo del sitio que los cuenta a fondo.
Lewis Heath funda anOrdain con la idea de fabricar carátulas de esmalte en Escocia.
OrigenEl equipo dedica sus primeros años a dominar la técnica antes de vender un solo reloj.
OficioSale el primer reloj de la casa, con carátula de esmalte hecha a mano y caja de acero.
PrimiciaUna caja más pequeña abre la marca a muñecas que no entraban en el primer modelo.
CatálogoDurante estos años el taller logra controlar el degradado en horno, un efecto que casi nadie sabe repetir.
TécnicaLa marca sigue vendiendo por lista y reconoce plazos largos antes de cobrar.
HoyArrastra para recorrer los hitos
Las familias que resumen lo que anOrdain hace mejor.
El reloj fundacional: carátula de esmalte vitrificado en color plano, numeración pintada y caja de acero de líneas suaves.
La versión con degradado de esmalte, más oscuro en el borde que en el centro. Es el acabado que hizo famoso al taller.
Caja más pequeña y carátula de esmalte con escala periférica. Pensado para quien encuentra grande el Model 1.
Tres escalones dentro de anOrdain y lo que conviene mirar antes de pagar. Sin precios: cambian por mercado y por semana.
Para quien quiere una carátula de esmalte sin esperar a una serie especial.
Familias de referencia: Model 1 y Model 2 en colores fijos
Para el aficionado que busca el acabado que define a la marca.
Familias de referencia: Model 1 fumé, Model 2 fumé
Para el coleccionista que acepta esperar lo que haga falta.
Familias de referencia: ediciones limitadas y colaboraciones
La marca vende por lista y los plazos se cuentan en meses. Antes de reservar, pregunta la fecha estimada y asume que puede moverse: el horno manda más que el calendario.
El esmalte es artesanal y dos unidades del mismo color no son idénticas. Las microburbujas o una veta suave no son defectos, forman parte de la técnica.
Con producción mínima y demanda alta, los modelos agotados se revenden por encima de su valor de salida. Compra solo a vendedores que enseñen factura y número de serie.
El esmalte se astilla con un golpe fuerte y no se retoca: hay que hacer otra carátula y ponerse en la cola. Trátalo como lo que es, una pieza de taller.
Los términos que solo verás en esta marca. Cada uno enlaza con el glosario A-Z del sitio.

Diseño depurado y producción propia, desde el otro extremo de Europa.

Micromarca independiente que también juega en el terreno del acabado.

Series cortas por lotes y carátulas trabajadas, en clave japonesa.

La alternativa si quieres estética artesanal sin lista de espera.
Es vidrio molido que se aplica sobre una base metálica y se funde en horno a alta temperatura. Cada capa de color exige otra cocción y cualquier impureza arruina la carátula. Por eso el descarte es alto y la producción, lenta.
Porque el cuello de botella es el horno, no el montaje. Una parte de las carátulas se rompe o sale defectuosa y hay que repetirlas. La marca prefiere reconocer plazos largos antes que prometer fechas que no puede cumplir.
No. Compra calibres suizos de proveedor y su trabajo está en la carátula, las manecillas y el montaje. Es una decisión coherente: la casa vende artesanía de esmalte, no mecánica propia, y no lo disimula.
Prácticamente no. Un golpe fuerte puede astillarla y el esmalte no admite retoque, así que la solución pasa por fabricar otra carátula. Es el punto débil de una técnica que, por lo demás, no envejece.
Mejor que la media de la micromarca. La producción es mínima, la demanda alta y los colores agotados se revenden por encima de su valor de salida. Aun así, conviene comprar por el objeto y no por la reventa.
Compara especificaciones reales en nuestro comparador o descubre las demás marcas del anuario.