Antes del San Martin, la portada de Momento Relojero estuvo ocupada durante mucho tiempo por un cronógrafo entrañable: el Seagull 1962 en su edición limitada «Plan B». Fue nuestra primera Obra Maestra Destacada y se ganó el puesto por méritos propios. Esta es su historia.
Del Proyecto 304 a tu muñeca
El Seagull 1962 es la reedición de uno de los primeros cronógrafos fabricados íntegramente en China. A principios de los años 60, la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación encargó un cronógrafo de pulsera para sus pilotos. El resultado fue el «Proyecto 304» (D304), desarrollado en 1962 en la fábrica Tianjin Seagull. Aquel reloj fue pionero: demostró que China podía fabricar una complicación seria.
Décadas después, Seagull rescató aquel diseño del archivo. La edición conmemorativa «Plan B» celebra la historia de la fábrica con una tirada limitada de tan solo 650 piezas, un guiño directo a aquel desarrollo militar original.
El calibre ST19: mecánica a la vista
El alma del reloj es el calibre ST19, un cronógrafo de cuerda manual con rueda de columnas (column wheel), el sistema de control más noble y difícil de fabricar para un cronógrafo. El ST19 es descendiente directo del legendario calibre suizo Venus 175, cuya maquinaria llegó a China en los años 60. Luce componentes dorados, rubíes, tornillos azulados y puentes con las características «rayas Seagull».
Diseño vintage honesto
La «Plan B» juega la carta de la autenticidad: caja de acero pulido de unos 38 mm, un cristal muy abombado que imita la estética de los acrílicos de la época, agujas rectangulares azules y un toque de color en el segundero. La esfera, con sus anillos estriados y material luminiscente añadido, busca el aire de instrumento de los años 60 sin caer en la caricatura.
Por qué fue nuestra obra maestra
El Seagull 1962 reúne todo lo que nos gusta defender: diseño mid-century genuino, procedencia histórica real, una mecánica elaborada y visible, y un precio que pone la alta complicación al alcance de cualquiera. Es la prueba de que una obra maestra no se mide solo en euros, sino en carácter e historia. Por eso fue la primera en presidir nuestra portada.



